sábado 17 de marzo de 2012

Organizaciones LGTB han condenado los problemas de la Ley de Identidad de Género de Portugal

Por Alexander Rocha

La Ley de Identidad de Género que entró en vigor en Portugal el 15 de marzo del pasado año 2011 ha permitido que en los últimos doce meses hayan podido cambiar sus documentos de identidad un total de 78 personas transexuales del país europeo.

Distintos colectivos portugueses de minorías sexuales han condenado que, pese a la cifra de personas que se han acogido a la Ley de Identidad de Género en los últimos 12 meses, el proceso para acceder al cambio de los documentos de identidad continúe siendo problemático.

La organización Panteras Rosa, un colectivo representativo de la comunidad transexual de Portugal, ha culpado a la Oficina de Registro y Notariado por los problemas que sigue sufriendo la población transexual en el acceso al cambio de sus documentos de identidad.

Sérgio Vitorino, miembro de Panteras Rosa, ha condenado que la Oficina de Registro y Notariado, en lugar de pedir únicamente el informe firmado por un profesional sanitario en el que se avale la transexualidad del ciudadano que pide el cambio de su documento de identidad, solo esté aceptando los informes emitidos por una selecta lista de médicos.

"Lo que sucede ahora es que la gente llega con el diagnóstico de un médico y el secretario emite una solicitud al Consejo Médico para preguntar si el profesional que firma el informe es competente para avalar la transexualidad", ha denunciado públicamente Sérgio Vitorino.

Lara Crespo, una mujer transexual, tuvo que esperar tres meses para poder cambiar sus documentos de identidad, puesto que en el mes de noviembre del pasado año 2011 presentó un informe médico que avalaba su transexualidad, aunque como el profesional sanitario no aparecía en la selecta lista que emplea la Oficina de Registro y Notariado, tuvo que presentar informes posteriores hasta que finalmente pudo cambiar su documento de identidad el pasado mes de febrero.


Niña Transgénero

Por
Niños transgénero

Siempre dije que este cuerpo no era mío, comenta Yazmín al tiempo que se arregla la falda. Me pregunta si puede prender un cigarro, si no me molesta el humo. Le respondo que no hay problema. Toma su bolsa y extrae de ella una cigarrera. Me la entrega, pues las uñas de acrílico no le permiten abrirla. Siempre fue muy femenina, dice con una sonrisa. Recuerda cuando era niño: odiaba su nombre, su ropa, su cuerpo. Hace una pausa, se acomoda el cabello, se quita y vuelve a ponerse la mascada que disimula su manzana de Adán. “mi niñez era un asco; nunca pude jugar con muñecas, ponerme vestidos, traer cabello largo, pintarme la cara. Nunca pude ser feliz".

Yazmín es una chica transgénero. Recibió tratamiento hormonal a partir de los 18 años. Gracias a esto, su cuerpo cambió de manera gradual: la voz se tornó más aguda, las caderas se ensancharon; las glándulas mamarias también crecieron, pero no como ella deseaba: ahorró un dinero extra y las operó. Su vida, comenta, inició en el momento en que su cuerpo reflejó la esencia de la persona que lo ocupaba. “Si desde niño hubiera iniciado el proceso, el cambio sería más efectivo, y me hubiera ahorrado el sufrimiento de la niñez, de sentirme en un cuerpo ajeno”.

Yazmín no contó con la oportunidad que ahora tienen los niños de algunas ciudades de Estados Unidos que, al igual que ella, no están de acuerdo con su género.

Según Eli Coleman, presidente de un comité encargado de actualizar las guías del tratamiento para la Asociación mundial de profesionales de la salud transgénero, hay una serie de señales que deben ser tomadas en cuenta para esta cuestión.

Primeramente no se debe confundir el desorden de identidad de género con la orientación sexual; en el primer caso los niños no buscan relaciones eróticas con personas de su mismo sexo (a tan corta edad no se conciben en la mente del menor) pero sienten preferencia hacia juguetes, ropa y demás productos que van dirigidos a niños del sexo opuesto. Éste tipo de interés se puede dar de manera esporádica, pero al repetirse la conducta y si el varón (o la mujer) siente aversión por artículos masculinos (o femeninos, en su caso) es una señal que debe ser tomada en cuenta por los padres, sobre todo cuando los menores reniegan abiertamente de su género.

Una vez identificado por especialistas, se lleva a cabo la primera etapa llamada “transición social”. Al menor se le deja elegir libremente sobre la ropa que quiere usar, los juguetes y el corte de cabello que desea. Incluso si quiere que lo llamen de otra manera.

En la siguiente etapa se suministran medicamentos que bloquean las hormonas. La pubertad se pospone, el cuerpo no experimenta cambios, evita que los niños sientan rechazo hacia él, y es el momento para descubrir si desean la transición hacia el otro sexo.

La última es la terapia hormonal, más efectiva en edades tempranas.

Es importante que en todo el proceso exista también el apoyo psicológico.

Hay pocos estudios acerca de los niños transgénero, un tema tabú incluso en la comunidad científica.

Habría que generar una apertura a la investigación, promover el estudio médico y psicológico, crear la coyuntura y nuevos procedimientos para que una persona no tenga que esperar hasta la edad adulta para iniciar su transformación, y que la niñez, finalmente, no sea un lastre para aquellos individuos que nacieron con un cuerpo que no los representa.



viernes 16 de marzo de 2012

Agnes quería un mundo hospitalario y de respeto


Quien fuera activista por los derechos de los homosexuales y transexuales, siempre tuvo con la comprensión de su madre, Vinicia Hernández, quien incluso le ayudó en el proceso de transformación de hombre a mujer

APOYADA. Agnes Torres Hernández, quien fue activista por los derechos de los homosexuales y transexuales, siempre contó con la comprensión de su madre, Vinicia Hernández, quien incluso le ayudó en el proceso de transformación de hombre a mujer. (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )

Jueves 15 de marzo de 2012 Xóchitl Rangel / Corresponsal | El Universal

“Mi sueño es vivir en una cultura mejor, una donde la hospitalidad y el respeto sean los valores principales, cada mañana me levanto y hago mucho más que escribir para que al siguiente día pueda despertar en mi propio sueño. Sólo falta saber qué harás tú para poder compartirlo”, citaba la frase de perfil de Facebook de Agnes Torres Hernández.

Ella, o él —Abraham—, nació en 1983, y era un varón. Su tierra de origen fue Tehuacán, un municipio ubicado al sureste del estado de Puebla.

Siempre contó que desde chica observaba su delgado cuerpo de niño y tenía esa sensación de no corresponderle. De no estar acorde a sus pensamientos, sentimientos, emociones ni gustos.

“Descubrí, desde muy pequeña que era mujer, como si algo dentro de mí lo gritara”, comentaba en entrevistas y charlas con amigos antes de que terminaran con su vida el pasado viernes.

Quien fuera activista por los derechos de los homosexuales y transexuales, siempre tuvo con la comprensión de su madre, Vinicia Hernández, quien incluso le ayudó en el proceso de transformación de hombre a mujer.

Agresiones desde siempre

La vida de Agnes estuvo marcada por las agresiones y los abusos, ésos que prefirió abandonar con su pasado, cuando oficialmente era Abraham.

Su natal Tehuacán no fue el lugar más amable, ahí sufrió burlas, críticas e incluso fue víctima de algunos jóvenes que intentaron abusarla sexualmente, según ella misma contó.

Luego cambió su residencia muy joven para estudiar Sicología en la Universidad Veracruzana, donde su desempeño académico le valió una mención honorífica, pero su ambigüedad identitaria obstaculizó su titulación.

Decidió volver a Puebla e instalarse en la capital, donde daba terapias sicológicas.

Hace casi una década, se convirtió en activista y defensora de los derechos de la población transexual, aquella que, según sus palabras, no es especialmente mayoritaria pero sí profundamente ignorada. Ella consideraba que los transexuales son las únicas personas capaces de tolerar tres tipos de discriminación: la homofobia, la transfobia y la misoginia.

Con el paso del tiempo perfeccionó su imagen al grado de coincidir plenamente con su identidad sexual. Físicamente era alta, delgada, atractiva y sofisticada. En el plano profesional, aguerrida y dedicada.

Su nivel de preparación le permitió especializarse en temas de neurociencia e identidad sexual.

Participó en varias organizaciones civiles como Humana Nación Trans. Se involucró en proyectos importantes como la promoción de la Ley de Identidad Sexo-Genérica ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

En Puebla promovió el respeto a transexuales y abogó por la creación de leyes que les dieran certeza jurídica.

En 2010 interpuso una queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) contra el priísta Javier López Zavala, ex aspirante a la gubernatura, por hacer referencias despectivas sobre “las personas que cambian de sexo” durante un debate electoral.

Impartía talleres, así como conferencias en universidades e instituciones de toda la República, sobre temas relacionados al respeto y tolerancia.

Desde la pasada legislatura, tuvo acercamientos con el Congreso del estado para impulsar leyes que garantizaran respeto y no discriminación a la comunidad lésbica, gay y transexual.

Este mes tenía planeada una visita a la Universidad Veracruzana para insistir en que la expedición de su título profesional coincidiera con su nombre de mujer, ese que legalmente estaba por adquirir en el Distrito Federal. Pero a pocos días de cumplir 29 años, los sueños de Agnes se opacaron.

El sábado su cuerpo apareció en un barranco del municipio de Atlixco, con signos de tortura y una herida en el cuello.

La Procuraduría de Puebla sigue varias líneas de investigación, entre entre ellas que el crimen fue por odio u homofobia, incluyendo a su círculo cercano de amigos y conocidos. El asesinato de Agnes impactó a diversos núcleos sociales.

“Soy necia, sé que un día tendré identidad oficial que corresponda a mi identidad sexual”, decía incansablemente.


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jueves 15 de marzo de 2012

México: Diputados guardan un minuto de silencio por víctimas de crímenes de odio

Piden que la PGJ esclarezca el crimen. En el Congreso del Estado se guardó un minuto de silencio por la muerte de la activista Agnés Torres y por el resto de las víctimas de crímenes de odio.
Piden que la PGJ esclarezca el crimen.
En el Congreso del Estado se guardó un minuto de silencio por la muerte de la activista Agnés Torres y por el resto de las víctimas de crímenes de odio.
Foto Agencia Enfoque

Por Claudia Lemuz

Jueves, 15 de Marzo de 2012 | 11:24

El Congreso Local guardó un minuto de silencio por la muerte de la activista Agnés Torres y del resto de las víctimas de crímenes de odio.

En la parte inicial de la sesión que celebra el día de hoy el Congreso Local, el diputado de Movimiento Ciudadano, José Juan Espinosa Torres solicitó un minuto de silencio por las víctimas de crímenes de odio.

El legislador también reprobó que en Puebla, tan sólo el fin de semana hubo cuatro asesinatos y una violación vinculados con actos de homofobia, así como un agresión institucional, en alusión a los calificativos que propinó el legislador de Nueva Alianza, Héctor Alonso Granados a su asistente Ignacio Molina.

"Los actos contra la comunica bisexual, transexual, transgénero, transvesti e intersexual los repudiamos y exigimos desde esta tribuna tanto a la Procuraduría (General de Justicia de Puebla) como al Poder Judicial que se esclarezcan y terminen con la impunidad que han caracterizado a los crímenes de odio por homofobia".

El ahora candidato al Senado de la República por la vía plurinominal, agregó que la homofobia es el rechazo, repulsa, miedo, temor infundado contra las expresiones de la sexualidad que no son heterosexuales y tiene que ver con la incomodidad de la identidad sexual del agresor. Por ello, es urgente que nuestra sociedad atienda la educación formal de la sexualidad como una herramienta para erradicar la homofobia.

La criminalidad ligada a la discriminación sexual, religiosa o racial es un tema poco discutido en México y sobre el cual existen todavía vacíos jurídicos, dijo, porque si algo ha caracterizado el hostigamiento penal y policiaco de las minorías sexuales, ha sido amedrentarlas con el abanico de las ambigüedades jurídicas.

En México, la prohibición expresa se suplanta con eficacia intimidatoria los reglamentos que sancionan las faltas a la moral y las buenas costumbres y que en su ambigüedad y capricho interpretativos autorizan todo tipo de abusos policiacos, así como que queden en la impunidad cientos, quizá miles de crímenes cometidos en los últimos años, expresó Espinosa Torres.

En video: La exniñera transgénero de Obama quiere reencontrarse con el pequeño “Barry”


(Caracas, 14 de marzo – Noticias24).- “Turdi” o también conocido como “Evie” es un transexual indonesio que saltó a la fama cuando se supo que fue la niñera de quien es considerado hoy uno de los hombres más poderosos del mundo, el presidente estadounidense Barack Obama. A finales de los años 60, este transexual cuidó del primer mandatario de los EE UU durante la estancia de su familia en Yakarta.

Ahora dice que le gustaría reencontrarse con el “pequeño Barry”, de quién recuerda que era un buen chico, pero que no disimulaba cuando estaba enojado, por ello debía pedir siempre disculpas. Turdi, fue su niñera cuando éste tenía 8 años y hoy asegura que sería bueno volver a encontrarse con él, destacó que Obama podría ayudar a combatir todas las formas de discriminación en el mundo, incluso contra los transexuales.






miércoles 14 de marzo de 2012

Aberrante declaración de dirigente político del PAN: "Agnes Torres se merecía lo que le pasó":

El panista, Juan Pablo Castro. quien ya había generado polémico por criticar el "matrimonio entre jotos", dijo que "la tal activista" se aprovechaba de jóvenes poblanos

México.- Juan Pablo Castro, panista que la semana pasada generó polémica por sus señalamientos contra el “matrimonio entre jotos”, dijo que el activista transgénero Agnes Torres, asesinado este fin de semana, “merecía lo que le pasó”.

“La tal ‘activista’ #AgnesTorres se merecía lo que le pasó, se sabe que se aprovechaba de jóvenes en Puebla. En Cholula todos lo sabían”, escribió Castro en su cuenta de Twitter @jpcastrogamble.

Cabe destacar que el activista transgénero Agnes Torres Sulca, fue encontrada muerta, con signos de tortura, en una barranca de Atlixco.

A pesar de que el comentario fue borrado de la cuenta, provocó una serie de críticas en la red social.


NOTA: Nuestro más profundo rechazo a las ideas trogloditas, transfóbicas y machistas de este energumeno político, que puede no tener consideración con las mujeres transexuales, pero no muestra la mas minima y elemental consideración y respeto por el dolor de la madre de Agnes.

!!Por favor amigas de México, no vayan a votar por este salvaje ni por su partido reaccionario!!

Dan sepultura a la activista Agnes Torres en Tehuacán

Al acto asistieron integrantes de la comunidad Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexual, Transgénero e Intersexo, así como los amigos y los familiares, para despedir a la luchadora contra la discriminación.

Puebla • Más de un centenar de personas acompañaron a la familia Torres Hernández para dar el último adiós, a Agnes, activista que fue asesinada el pasado fin de semana; familiares y amigos se reunieron en su hogar y de ahí partieron a la iglesia de San Lorenzo Teotipilco de donde partió el cortejo fúnebre al panteón en la colonia Santa Cecilia.

Sus padres con el rostro desencajado, despidieron el féretro que contenía los restos mortales de la activista que en el 2000 emigró de Tehuacán para estudiar psicología y desde hace ocho años convertirse en una luchadora incansable por la defensa de los derechos de las personas derechos de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual (LGBT).

El cortejo fúnebre salió de la parroquia de San Lorenzo Teotipilco con dirección a la colonia Santa Cecilia donde fue sepultado, durante el camino se escuchaban las plegarias y cantos de quienes la acompañaron hasta su última morada.

Al llegar y después de que varios familiares y amigos se despidieron de la activista, su madre arrojó a la fosa una flor blanca como señal de despedida, minutos después personal del cementerio comenzó a bajar lentamente el ataúd que poco a poco lo fueron resguardando de tierra, quedando así cubiertos sus restos mortales más no todos aquellos proyectos algunos incipientes y otros avanzados que dejó y que no pudo continuar porque le truncaron la existencia.

Arturo Loria, amigo cercano de la familia, declaró que se encuentran consternados por este crimen de odio, que indigna a la sociedad al ser un promotor no sólo de los derechos de las personas lésbico gays, sino también de las mujeres.

Hace falta conciencia por en muchas personas aún no entienden que se debe vivir en una sociedad incluyente, donde no se respeten las preferencias de las personas.

Reconoció el interés que han comenzado a mostrar autoridades por esclarecer este asesinato que no debe quedar impune, confían que las indagatorias sobre este caso se resuelvan a prontitud, que ayuden a esclarecer este asesinato.