Es considerado el primer religioso transgénero
en predicar, inició su conversión de mujer a hombre hace una década;
pertenece a la Iglesia Episcopaliana.
WASHINGTON, Estados Unidos.-
El sacerdote
episcopaliano Cameron Partridge se convirtió hoy en el primer clérigo
abiertamente transgénero en predicar desde el púlpito de la catedral
nacional de Washington.
Partridge hizo este domingo un alegato a favor de los miembros gay, bisexuales y transgénero de la iglesia.
El religioso dijo sentirse orgulloso de una congregación que aboga a
favor de la aceptación de todas las personas, independientemente de cuál
sea su orientación sexual.
Honremos la forma en la que nos respaldamos unos a otros”, afirmó durante el servicio religioso.
Partridge inició su conversión de mujer a hombre hace una década y es
uno de los siete religiosos abiertamente transgénero de la Iglesia
Episcopaliana, que aceptó a su primer obispo gay en el año 2003.
El sacerdote es capellán de la Universidad de Boston y consejero espiritual en la Harvard Divinity School.
AGENCIAS
La transexualidad empieza a verse con otros ojos hasta el punto que una persona transexual ya ha ocupado una portada de la revista TIME. Pero una cosa es la aparición pública y otra convivir con ello día a día. Unos padres norteamericanos han dado una lección al mundo en este sentido publicando un vídeo tributo a su hijo transexual de sólo seis años en el que explican su experiencia.
El
hijo de Jeff y Hillary Whittington, llegó en 2007 cuando sus padres
esperaban una niña, aunque, después de recuperarse de unos problemas de
salud que le impedían oír, Ryland empezó a rechazar todo tipo de
artículos femeninos en su vida. Tras las primeras dudas de los
progenitores, consultas con especialistas y, sobre todo, ver las cifras
de suicidio entre la población transexual, decidieron cortarle el pelo, cambiar el artículo con el que se referían a Ryland y avisar a sus amigos.
Ahora,
recogen en un vídeo la historia para intentar que al compartirla y que
“el mundo se convierta en un lugar más amable donde la gente pueda ser
auténtica”. Y lo hacen a pesar de que han perdido unos pocos amigos
después de comunicarles decisión de Ryland, aunque reconocen que “la gente que verdaderamente importa está con nosotros”.
* La actriz Inma Cuesta, dos veces nominada a los Goya, protagoniza este cortometraje en el papel de la madre de “Sergio”
Cartel oficial de “Moiré”
Madrid.- El corto se titula “Moiré” y trata el tema de la transexualidad infantil como tabú dentro de una familia tradicional, gobernada por un abuelo autoritario. Ha sido codirigido por Juancho Bañuelos y Estefanía Cortés, quienes han codirigido varios proyectos anteriores como la webserie El Click o Musikorner TV.
La actríz Inma Cuesta
(nominada al Goya a mejor actriz por “3 bodas de mas” y “La voz dormida”
y protagonista de “Águila roja” de TVE) se pone en la piel de la madre
del protagonista, Sergio (Hurgo Arbúes), quien durante una hora al día cumple sus deseos ayudado por su abuela (Ana Gracia), y a pesar de su retrógado abuelo (Miguel Zúñiga).
El codirector, Juancho Bañuelos, ha declarado a EGF que “La
transexualidad infantil es un tema importante que debe darse a conocer,
y que por ahora, ha sido tratado en muy pocas ocasiones dentro del
mundo audiovisual”. Y ha añadido que, “Con trabajos como este y
su difusión podemos hacer que la gente que está alejada del tema pueda
entender un poco más el sufrimiento por el que pasan muchas familias con
este tipo de casos al no contar con la información necesaria y no saber
de qué manera tienen que tratarlo, sin nombrar el maltrato por parte de
la sociedad, o de sus propias familias, por el que pasan estos niños.”
El cortometraje “Moiré”, rodado el pasado mes de octubre en Madrid , comienza ahora su andadura por festivales de distintos puntos de España incluyendo el Festival de Alicante, que tendrá lugar en Mayo.
Expertos de varios países, entre ellos México, buscan
modificar la Clasificación Internacional de Enfermedades de la
Organización Mexicana de la Salud.
Balian Buschbaum, ex atleta transexual alemán.
Por Rocío Sánchez
Aguascalientes, Ags., noviembre 01 de 2013. Especialistas
en sexualidad de varios países, entre ellos México, impulsan una
modificación esencial al capítulo de Trastornos Sexuales de la
Clasificación Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con
la Salud (CIE 11), el catálogo de patologías de la Organización Mundial
de la Salud.
En México se ha conformado un comité para renovar ese aspecto del
documento, el cual guía los criterios médicos de los 192 países
miembros. La propuesta plantea cambios en cuatro secciones: disfunciones
sexuales no orgánicas, trastorno de la identidad de género, trastornos
de la preferencia sexual (parafilias) y trastornos psicológicos y del
comportamiento del desarrollo y orientación sexuales.
Actualmente el proyecto está a discusión pues se pretende incorporar
tales variaciones en la CIE 11, que se publicará en 2015, explicó Iván
Arango de Montis, del Instituto Nacional de Psiquiatría, durante su
participación en el IX Congreso Nacional de Educación Sexual y
Sexología, que se lleva a cabo en esta ciudad.
En cuanto a la sección de disfunciones sexuales, las y los expertos
en sexología buscan eliminar la división que se plante entre cuerpo y
mente, pues tales disfunciones se presentan en una compleja combinación
de ambos ámbitos. Esto ayudaría a reducir el estigma que puede recaer
sobre quien padece estas enfermedades.
Modificar la concepción de la transexualidad
El apartado acerca de la transexualidad, actualmente llamado
“Trastorno de la identidad de género”, cambiaría de nombre. En inglés se
llamaría Gender incongruence, pero no puede traducirse
literalmente al español, pues “incongruencia” tiene una connotación
negativa en nuestro idioma. Así, se busca que se llame Discordancia de
género y que se saque del capítulo de Trastornos mentales para
incorporarse en un nuevo apartado, el de Disfunciones sexuales.
En esencia, dijo Arango de Montis, se plantea que la transexualidad
deje de verse como una patología, pero se considera pertinente
conservarla en el CIE para visibilizar a esta población, dimensionar su
vulnerabilidad y facilitar el acceso al tratamiento y a los servicios de
salud.
En la versión vigente del CIE, el trastorno se define como un deseo
de vivir como el “sexo opuesto”, reduciendo las posibilidades de
identidad de género a una dicotomía (hombre o mujer). La nueva
definición, que eliminaría el concepto de “trastorno”, se refiere a “la
discordancia marcada y persistente entre la experiencia de género del
individuo y el sexo asignado”.
Parafilias y orientaciones sexuales
La sección referente a las parafilias se reducirá para tomar en
cuenta sólo aquellas prácticas sexuales que involucran a una persona sin
su consentimiento, es decir, que aplican una coerción para someterla a
un acto sexual.
Quedarían enumerados sólo el exhibicionismo, el voyeurismo, la
paidofilia, el froteurismo (frotar los genitales o el propio cuerpo
contra el de otra persona) y el sadismo sexual coercitivo. Éstas son
consideradas patologías cuando provocan disgusto en una persona que no
está de acuerdo en participar, y en el propio ejecutante de la práctica,
quien siente malestar después de realizarla.
Se propone eliminar de este apartado las prácticas como el
travestismo o el sadomasoquismo, pues no son de interés para la salud
pública.
Asimismo, los especialistas se inclinan por borrar el concepto
“orientación sexual” de la CIE, ya que actualmente enumera las
posibilidades de orientación (homosexual, bisexual, heterosexual y
otra), para evitar la estigmatización.
Proceso abierto
La propuesta está sujeta a discusión no sólo de los especialistas,
sino de la gente interesada en participar. Cualquier persona puede
ingresar a la página web www.globalclinicalpractice.net y aportar al debate.
A diferencia del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos
Mentales (DSM-5, por sus siglas en inglés), que es publicado por la
Asociación Americana de Psiquiatría y que refleja, principalmente, el
punto de vista de científicos estadounidenses, el CIE es el listado
internacional al que más se apega el personal médico alrededor del
mundo.
AYUDA.Hugo
encontró apoyo con el siquiatra Rafael Salim Pacual, fundador de la
Clínica de Diversidad Sexual de la UNAM, se informó y decidió hacer su
transición social, y asumirse como mujer (Angie) a través de terapia
sicológica y hormonal. (Foto: JUAN BOITES / EL UNIVERSAL )
politica@eluniversal.com.mx
Al nacer lo llamaron Hugo, y sus padres no comprendían porque tenía voz
de niña, y se comportaba como tal siendo varón. Fue reprendido
severamente por este hecho. El rechazo comenzó en la propia familia,
sobre todo por parte de su padre, quien dejó la familia por esta razón, y
no le habla a su hijo (ahora hija) desde hace seis años.
Una mañana de recreo, a los ocho años, sus compañeros de escuela le
patearon la cara "a ver si así se hacía hombrecito en serio". Los
profesores mandaron llamar a sus padres para recomendarles "darle una
buena tunda para que se le quite lo nenita".
Nadie hasta entonces sabía que Hugo presentaba disforia de género o
transexualidad, en la cual la persona se siente en un cuerpo que no le
pertenece y que no corresponde a su género desde la infancia. "El
transexual encuentra que su identidad sexual está en conflicto con su
sexo biológico y genético", explican especialistas.
"No hay concordancia entre su identidad de genérica (cómo se identifica
la persona, si como hombre o como mujer) y su apariencia física", afirma
Jacqueline L´Hoist, Presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la
Discriminación (COPRED).
"A partir de los tres años tenemos conciencia de nuestra identidad de
género, pues el hecho de ser hombre o mujer no está determinado por los
órganos sexuales exclusivamente, sino por la forma como la persona se
reconoce a sí misma, basado en su conducta y su forma de ser".
COPRED está a favor del derecho a la transición social de las niñas y
niños con disforia de género, y ha hecho recomendaciones para que a las
niñas y niños transexuales se les permita su transición social en
escuelas y familias, incluyendo incluso el uso de los baños que aseguran
deberían ser mixtos; el colegio Edron ya hizo esta transición y
construyó baños mixtos.
Hubieron de pasar 26 años para que Hugo decidiera buscar apoyo
profesional, y lo encontró con el psiquiatra Rafael Salim Pacual,
Fundador de la Clínica de Diversidad Sexual de la UNAM, (DIVERGEN).
Entonces se informó y decidió hacer su transición social, y asumirse
como mujer a través de terapia sicológica y hormonal. Hugo comenzó a
asumir su identidad transexual al reconocer que "vivía en un cuerpo
equivocado". Adoptó el nombre de Angie.
Cursó la carrera en sicología en la Universidad del Distrito Federal;
está en proceso de hacer el cambio legal de nombre y género, para ello,
tendrá que pasar por un juicio civil.
Hace dos meses le fue practicada la orquidectomía radical o extirpación
total de los testículos, en el Hospital General de la Ciudad de México
de la Secretaría de Salud (Ssa); pero la discriminación parece no cesar.
En una entrevista de trabajo en una tienda departamental "todo marchó
perfecto, me dijeron que estaba aceptada, que sólo faltaba que enviara
mis papeles, al entregárselos al día siguiente vieron que mi nombre en
el acta de nacimiento es Hugo, y la recomendación de la contratista fue
decirme: ...arregle sus asuntos personales y dificultades antes de pedir
trabajo y hacernos perder el tiempo".
El director del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología (IASP),
Francisco Cabello, aseguró ayer en Málaga que la Mesa de la
Transexualidad está trabajando para alcanzar un consenso sobre la
identidad de adolescentes transexuales. Cabello, que participó ayer en
la presentación de un congreso mundial de sexología que se celebrará el
próximo mes de noviembre en Málaga, manifestó en referencia a las tres
menores que «la prevalencia de transexuales es muy baja pero hay gente
que sufre mucho y hay que darle solución».
El reconocido sexólogo
declaró que actualmente «hay gente que a edades muy tempranas se quiere
manifestar como transexuales como mecanismo de liderazgo dentro de la
clase», e informó de que en ocasiones ese mecanismo se produce ante la
mediatización de transexuales famosos. «Eso hay que tratarlo con mucha
calma, aquí en España para cambiarte de sexo tienes que pasar el test de
la vida real, durante un año», dijo Cabello.
Por su parte, la
Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA) exigió ayer a las
instituciones andaluzas «contundencia y celeridad» para que un colegio
católico de Málaga respete la identidad de género de una alumna
transexual. La presidenta de la ATA, Mar Cambrollé, reiteró la «urgente
necesidad de consensuar un protocolo de actuación en centros educativos,
el cual ha sido propuesto por esta asociación al consejero de Educación
de la Junta de Andalucía». Cambrollé añadió que la Ley Integral de
Transexualidad es «una herramienta para garantizar la no discriminación y
los derechos de las personas transexuales» e insistió que en el caso de
estos menores conlleva «prolongar el sufrimiento y el trato desigual de
las personas transexuales y de sus familias».
El pasado
septiembre, la Asociación de Transexuales de Andalucía puso en
conocimiento de la fiscal andaluza contra la violencia de género y de
orientación e identidad sexual, Flor Torres, los casos de discriminación
de tres menores transexuales en la provincia de Málaga, la cual abrió
diligencias de investigación. Tras la misma, la Delegación de la
Consejería de Educación en Málaga estableció unas pautas que fueron
trasladadas a los tres centros en cuestión, en las que pedían indicar en
la lista de clase al estudiante con el género que se sentía y que se
acepte vestir el uniforme femenino o masculino.
Gabriela, la madre de la niña, recibe el nuevo documento. (Télam)
Luana, la niña trans de 6
años, recibirá este mediodía un nuevo DNI acorde con su identidad de
género autopercibida, convirtiéndose en el primer caso en el mundo en
que el Estado reconoce este derecho sin judicializar el trámite.
El documento será entregado a las 13.30 por Alberto Pérez, jefe de
Gabinete de Ministros bonaerense, en el edificio del Banco de la
Provincia de Buenos Aires, San Martín 108, piso 19.
Luego habrá una conferencia de prensa de la que participarán Gabriela,
madre de Luana; César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual
Argentina (CHA); Alfredo Grande, director de "ATICO“ (Cooperativa de
Trabajo en Salud Mental) y el subsecretario de Gabinete bonaerense, Juan
Pablo Álvarez Echagüe.
"Este antecedente internacional tiene dos heroínas: Luana y Gabriela, su
madre", consideró Cigliutti y agregó que "el trabajo de la CHA tiene el
mejor de los resultados, la felicidad de las dos".
El dirigente precisó que con su DNI, Luana "no se enfrentará más a situaciones dolorosas y de discriminación por su documento".
"El paso nuevo que estamos dando es el garantizar el derecho de los/as
niños/as. Hemos leído y escuchado algunas declaraciones que enunciaban
que Luana era `demasiado chica`, y nosotros pensamos lo contrario",
sostuvo.
La CHA informó que es el primer caso en el mundo, por la edad de Luana,
en que una persona transexual tiene su documento con su verdadera
identidad de género sin judicializar el trámite.
"La diferencia es esencial: es el Estado el que reconoce el derecho de
identidad de Luana, lo que demuestra la igualdad de las personas en el
marco de la Ley de Identidad de Género", precisó Cigliutti.
Pedro Paradiso Sottile, secretario y coordinador del Área Jurídica de la
CHA manifestó que están "muy felices" por la entrega del nuevo
documento a Luana y que es "un gran paso histórico no sólo para ella y
su familia, sino también para toda la sociedad".
"Nuevamente la Argentina está a la vanguardia de la ampliación de
derechos humanos, de una democracia inclusiva, reconociendo sin
discriminación alguna que toda persona es sujeto de derecho, escuchando a
todas/os, pero especialmente a aquellos grupos históricamente
vulnerados, como la niñez", consideró.
Sottile remarcó que "para la CHA acompañar a Luana y apoyarla en todo
este camino de ciudadanía plena es un orgullo, que reafirma nuestro
trabajo y compromiso por la libertad y la no discriminación durante más
de 29 años“.
Lo importante es que el niño crezca con una autoestima sana
Es fundamental conocer todos los recursos que existen para ayudar a su hijo
Nacer en un cuerpo que nada tiene que ver con cómo piensas o cómo
sientes es equivalente a transexualidad. O lo que es lo mismo, una
discordancia entre biología y género: cuando una persona se identifica
con el sexo opuesto al que biológicamente ha nacido. La adaptación
supone un proceso largo, complejo y en ocasiones, puede durar toda la
vida. Para poder evitar, en la medida de lo posible, casos de
discriminación o rechazo, como los que se sospechan en Málaga, ELMUNDO.es ha consultado con varios expertos que explican cómo deben
actuar los padres ante un hijo transexual. Lo fundamental: la confianza.
No hay dos procesos idénticos ni dos niños iguales, ni mucho menos un
patrón estándar a seguir, pero sí hay unas directrices comunes que
pueden ser útiles para los padres. "La clave es intentar que el niño
crezca con una autoestima sana", asegura Manuel Ródenas, coordinador del
Programa de Información y Atención a Transexuales de la Comunidad de Madrid . Un programa que presta intervención psicosocial y atiende a gente de toda España, por ser el único de estas características.
Pautas y recomendaciones
Es necesario que los padres desde el primer momento sepan que no
están solos, que existe asesoramiento y unidades específicas que pueden
ayudarles y guiarles en este proceso. Para ello, Ródenas expone una
serie de pautas y/o recomendaciones generales que estos pueden seguir:
• Aceptar a su hijo tal y como es, mostrándole su amor incondicional.
• Enfatizar su diferencia positiva. Todas las personas tenemos
valores positivos tan sólo por el hecho de serlo. Diferentes podemos ser
por muchas razones y cada uno aporta desde sí mismo y desde la
diversidad un valor propio que nos enriquezca a todos. De ahí, el
concepto de gestión de la diversidad, que desde EEUU se está poniendo
cada vez más de moda en las empresas.
• Replantearse los estereotipos de géneros tradicionales. No forzar al niño a actuar como un "niño tradicional" si no lo siente.
• Buscar recursos de apoyo y asesoramiento. Conocer las unidades UTIG que existen, así como los demás centros de asesoramiento.
• Es importante que desde los centros escolares
conozcan lo que significa exactamente la transexualidad, para que así
los profesores también den el apoyo necesario a los chicos. Por ello, es
recomendable que los padres se impliquen en el proceso de información y
asesoramiento del centro, para que así el desarrollo de sus hijos sea
más sencillo, pues crecer en un entorno abierto y respetuoso es clave
para el crecimiento de un niño transexual.
• Los padres deben orientar a sus hijos hacia actividades donde puedan encajar
y sentirse a gusto, siempre acorde a las preferencias del hijo. Nunca
obligarles a hacer alguna tarea que no quieran hacer. Es importante que
vayan mostrando sus preferencias poco a poco, sin forzarles a nada.
Asesoramiento en España
En España, existen nueve Unidades de Trastornos de Identidad de
Género (UTIG) las cuales, además de prestar servicio sanitario como tal,
también ofrecen asesoramiento y ayuda psicológica. A partir de los 18
años empieza la terapia hormonal y después, si se quiere, el proceso de
operaciones. Aunque la ley sí que permite la operación a menores de
edad, siempre y cuando haya una sentencia judicial favorable.
Actualmente, sólo cuatro de estas unidades realizan intervenciones
genitales.
María Jesús Lucio, gestora de pacientes de la UTIG de la Comunidad de Madrid, formada por un equipo multidisciplinar de profesionales procedentes de los hospitales La Paz y Ramón y Cajal,
mantiene que este proceso no se puede hacer a título individual, sino
que tiene que haber una coordinación y un asesoramiento en unidades
integrales.
"Es importante un asistencia psicológica individual, asesorar a las
familias y también a los centros escolares. Informar sobre la
transexualidad y tratar así de normalizar su vida", afirma Lucio. En
esta UTIG cuentan con personas desde los seis hasta los 80 años, y cada
uno, confiesa, es un caso diferente a tratar: "Hay mucha diversidad y
por eso es necesario el seguimiento y el tratamiento individualizado".
Lo primero que se hace esta UTIG específica de Madrid cuando un menor
acude a esta unidad es una evaluación psicológica específica que suele
durar hasta seis meses. "En primer lugar, ,
y una vez descartada se le realiza al niño, al adolescente o al adulto
las evaluaciones pertinentes", explica Nuria Asenjo, psicóloga clínica
de esta UTIG.
El asesoramiento que se da en esta unidad es individual para cada
persona, pero a partir de este año, también están realizando terapias
grupales, para prestar apoyo tanto a la persona transexual como a los
padres.
"Lo que más preocupa a los padres es la discriminación o el rechazo
que pueden sentir sus hijos, y el proceso de operaciones, que suele ser
complejo", informa esta experta. Para ello, lo más importante es que los
padres tengan claro que deben tener confianza en sus hijos, hablar con
ellos, escucharles. "Es una cuestión de confianza, de comunicación y de
saber escuchar y no forzarles a nada", mantiene.
Un aspecto más que los padres deben tener en cuenta, argumentan los especialistas, es que no todos los niños que presentan en su infancia características de género variante son transexuales de adultos.
Ródena alude así a un estudio que realizó el argentino Edgardo
Menvielle, investigador en el Children's National Medical Center (EEUU),
quien habla de comportamientos de género diversos. Hay niños que
mantienen desde muy pequeños un comportamiento de género variante y que
en su edad adulta no son transexuales, sino homosexuales o
heterosexuales. "No todos tienen un mismo patrón, por eso es necesario
el asesoramiento individual, en centros especializados y con
profesionales adecuados", concluye Ródenas.
Esta
semana, en Argentina, se hizo el cambio de cédula de identidad para
Lulú, una niña de seis años de edad que nació como varón pero que desde
que pudo hablar empezó a manifestarse como mujer
El caso de Lulú y su histórico triunfo al obtener una nueva cédula de
identidad por parte del gobierno de Buenos Aires, dio la vuelta al
mundo.
Foto: Getty Images
Cynthia Rimsky
desde Buenos Aires
Por primera vez en el mundo, un gobierno escucha y acoge el deseo de una niña de 6 años,
que nació con sexo masculino, pero que desde que logró hablar expresó
su identidad de niña. El gobierno de la provincia de Buenos Aires
rectificó la partida de nacimiento de Lulú y le entregó un carné de identidad acorde con su identidad de género.
Conversamos con Valeria Pavan, sicóloga y Coordinadora del área salud de la CHA (Comunidad homosexual Argentina), quien hace dos años trata a la niña y a su familia.
-¿Cómo conociste a Lulú?
-Los papás llegan al Área Salud de la CHA cuando ella
tiene 4 años, después de peregrinar durante 2 años por consultorios
buscando opiniones de distintos profesionales que les recomendaban
terapias correctivas y de reforzamiento de la masculinidad. En ese
momento Lulú estaba en una situación síquica muy delicada y los papás
decidieron ampliar el área de consulta.
En general, yo acompaño a adolescentes, jóvenes y
adultos. Ella es la primera persona niña que nos pide ayuda. Desde los 2
años Lulú empezó a decir que era nena y lo sostuvo y defendió durante
los siguientes cuatro años con convicción. Después de evaluar a la niña,
consensuamos con los padres que íbamos a empezar a respetar lo que ella
necesitara y pidiera. Quiso ser llamada por un nombre femenino, vivir
como una niña; pidió cosas que son parte del universo infantil femenino,
relacionado con la estética, los juegos, los juguetes, la ropa, el
pelo, los colores.
-¿Qué pasó en el jardín infantil?
-Al comienzo ella iba al jardín de infantes como varón.
Trabajamos en conjunto con el colegio, presentamos informes a las
autoridades y, después de un tiempo, aceptaron que fuera como niña.
Pensamos que para la nena iba a ser fuerte encontrarse con compañeritos
del año pasado y con sus mamás, pero ese día Lulú nos mostró que tiene
una fuerza arrolladora para defender su identidad. Hoy por hoy vive como
una niña, hace las cosas de una nena y es respetada como una nena.
-¿Cómo defines a una persona trans?
-Es una persona que no se siente representada total o
parcialmente por el sexo que tuvo al nacer, y que construye su propia
identidad.
-¿Por qué en el caso de una niña de 6 años pidieron el cambio en el Carné de identidad?
-La vida cotidiana con un DNI que no representa quién
eres, es complicado; en el vacunatorio la gente veía a una nena y en el
DNI aparecía el nombre de un nene. Al ir a anotarla en cualquier
actividad curricular de la escuela; ingles, patín, pedían el DNI y se
armaban escenas complicadas, tanto para la mamá como para la niña. Nadie
se ahorra el asombro, nadie filtra. La madre está más preparada pero la
nena se angustia. Por otro lado, Lulú sabe que no es una nena
biológica, ella no cree que es una nena, ella se siente una nena. Sabe
que su cuerpo no es el de una nena y es una gran fuente de angustias.
Valeria Pavan es sicóloga de la Comunidad Homosexual Argentina y trata a Lulú desde hace dos años.
Foto: Gentileza María Aramburú
-Esta decisión asumida por el gobierno de Buenos
Aires se basa en la Ley de identidad de género, ¿cómo consiguieron que
se aprobara una ley así?
-Más allá de la decisión política del gobierno de
Cristina Kirchner (primero se sancionó el matrimonio igualitario y, al
año siguiente, la ley de identidad de género) de otorgar derechos a
quienes hasta ese momento se veían excluidos, hubo un trabajo de
organizaciones de años de años. La CHA tiene 30 años de trabajo
continuado.
-¿Qué establece la Ley de identidad de género?
-Cada persona tiene derecho a definirse según su auto
percepción sin importar su genitalidad. La ley le otorga derechos
civiles a personas que se habían visto excluido(a)s de todo este
universo de derechos. En un artículo específico se refiere a cómo deben
hacer el trámite personas menores de 14 años, porque la ley contempla
que un menor tiene la capacidad progresiva para manifestar quien se
siente ser.
-En Argentina los Derechos del Niño tienen rango constitucional, cierto?
-Sí, mientras antes los niños eran considerados
incapaces, ahora el niño tiene la capacidad progresiva. Lulú no puede
firmar un cheque pero puede decir quién es. Lo novedoso de su situación
es que hubo adultos -sus padres- que escucharon lo que empezó a
manifestar a partir de los dos años, cuando adquirió la capacidad de
comunicarse por medio del lenguaje. La mayoría de las personas trans
empiezan a sentir extrañamiento con su identidad en la infancia, pero no
son escuchados, sino castigados, reprimidos. Con Lulú los adultos
escucharon. Por otro lado, es la primera niña en el mundo que consigue
que el Estado privilegie su voz y le otorgue el cambio de identidad sin
necesidad de que intervenga un juez.
-¿Las leyes de matrimonio igualitario y de
identidad de género han ayudado a la sociedad argentina a convivir con
las diferencias?
-De alguna manera le da legalidad a una discusión que
antes era legítima pero no tenía legalidad. La ley nos hace responsables
de respetarla y, para respetarla, tenemos que reflexionar, la ley nos
invita a la reflexión democrática e inclusiva. En el último informe que
presentamos este año los crímenes de odio (contra gays, lesbianas,
trans) se redujeron en un 50 por ciento a partir de casos denunciados.
Ahora, a pesar de este avance legal, la relación entre identidad y
género continúa siendo binaria, porque uno puede cambiar el nombre y el
sexo, pero necesariamente tiene que poner hombre o mujer. Esta ley dejó
fuera a un montón de voces; quienes querían que se agregara travesti
como un género en sí mismo, quienes consideran que no debería decir
nada. Aun así es una maravilla tener esta ley.
Las personas
que no se identifican con el género que socialmente se corresponde con
el sexo biológico de nacimiento han sido consideradas hasta ahora como
enfermas, puesto que se parte de la idea errónea de que la identidad de
género está determinada biológicamente por el sexo.
Sin embargo, la transexualidad es una de las posibles formas del desarrollo de la identidad de género y,
precisamente, pone en cuestión esa supuesta obligatoriedad de que el
género y la genitalidad tengan que corresponderse, rompiendo la clásica
dicotomía entre hombre y mujer.
La transgresión de esos ideales
normativos acerca del cuerpo tiene un coste: la injusta discriminación
por parte de una sociedad que divide y jerarquiza de forma coercitiva a
través de reglas sociales, tabúes, prohibiciones y amenazas transmitidas
de forma ritual generación tras generación.
El ser nace pero también se hace y todos tenemos derecho a elegir quien queremos ser:
"La sensación de estar representando una obra de teatro interminable se
hizo más poderosa que el miedo y la vergüenza... Cree en quien tú
eres". -Escriben Vera y Gabriel, en el vídeo que podéis ver más abajo.
Fotografía "Serie Gabriel": Mar Sáez
La patologización que socialmente se hace de la transexualidad es una fuente de sufrimiento para las personas transexuales,
lo que conlleva que, muchas veces, recurran a los profesionales de la
salud mental. Sin embargo, a partir de ahora, cuando acudan a un
psicólogo ya no lo harán porque su transexualidad sea considerada una
enfermedad, sino porque, como cualquier otra persona, necesiten apoyo y
orientación para afrontar un problema de índole emocional, familiar o
social.
A continuación os presentamos el proyecto de Mar Sáez
que con sus fotografías pretende dar voz a estas personas que pueden
estar sufriendo por sentirse diferentes, por percibir el rechazo y la
discriminación social.
Mar Sáez, ganadora del Concurso Nacional de Fotografía de la Universidad de Murcia,
comenta que lo que más feliz le hace no es el premio en sí, sino lo que
puede ayudar a la visibilización y la normalización de la
transexualidad, objetivo final de su proyecto.
Aunque las
imágenes presentadas al certamen se centran en Gabriel, Mar Sáez explica
que "conoció a Vera a través de un retrato que apareció en la prensa.
Su fotografía presidía una página dedicada a reivindicar las necesidades del colectivo transexual.
Vera le presentó a Gabriel.
Ella estudia Filología en la Universidad de
Murcia y a él le gustaría ser músico. Es una pequeña parte de su mundo,
de sus aspiraciones vitales, una pequeña pieza de ese puzzle asombroso
que ambos me han ido permitiendo contemplar en cada encuentro, con cada
pequeño detalle, hasta regalarme la ilusión de que soy capaz de entender
un poco mejor lo que sienten".
Fotografías de Mar Sáez. Música original de Enrique González.Vídeo realizado por Joaquín Regadera. Duración 4 minutos.Contamos con el permiso para reproducir vídeo y fotos de la autora.
Un testimonio real que supera a cualquier ficción. Así se podría
definir el documental "El Bella Vista", que narra la historia de una
iglesia del interior uruguayo que fue previamente un prostíbulo y un
club de fútbol, y que se ha presentado ya en una treintena de certámenes
internacionales.
"El Bella Vista", una película dirigida por la
directora uruguaya Alicia Cano y rodada durante 2011, llega hoy a los
cines del país y transcurre en la ciudad de Durazno, a 180 kilómetros de
Montevideo y que tiene cerca de 3.000 habitantes (la población total de
Uruguay es de 3,3 millones).
A través de los testimonios de
protagonistas reales, el film muestra como el recinto del Bella Vista
Fútbol Club sufrió una serie de transformaciones y usos peculiares y
contradictorios algunos entre sí.
De este modo, tras albergar el
club de fútbol de la localidad uruguaya, las instalaciones se
reconvirtieron en un prostíbulo de transexuales para ser transformadas
posteriormente en la capilla católica de Jesús de la Misericordia, uso
que mantiene en la actualidad.
El documental aborda el problema
del acceso al trabajo, la identidad, el amor y la maternidad en las
mujeres transexuales y también muestra la complejidad de las relaciones
en una comunidad, "no hay buenos ni malos", explicó hoy a en una
entrevista con Efe Alicia Cano.
La directora del film también
afirmó que descubrió la historia en un diario y que decidió ir a la
localidad "para ver si las fuentes eran verídicas".
"Allí me
enteré de que no solo había sido un prostíbulo de transexuales, sino
también un club de fútbol. Yo también soy del Interior y para mí, esas
son las tres grandes instituciones del interior de Uruguay, que componen
nuestra sociedad", afirmó.
"El dicho 'si quieres ser universal cuéntame sobre tu aldea' no podría ser más cierto aplicado a este trabajo", expresó.
Cano
explicó que el producto final de su trabajo es un "híbrido" entre
documental y la ficción, y surge "a partir de entrar en profundidad con
los personajes y notar que se expresan mucho más desde lo físico que
desde la palabra".
Los protagonistas del documental son los
habitantes de Durazno y los personajes reales, a excepción de la pareja
de una de las mujeres transexuales, papel que desempeñó un actor porque
el verdadero personaje no quiso ser grabado.
También se refirió a
las reacciones que el documental ha suscitado en la localidad de Durazno
y sus habitantes que, tras un pase que se organizó para que la
comunidad lo viera, se le acercaron para mostrarle sus impresiones.
"Las
repercusiones que se dieron en Durazno fueron muy lindas; una anciana,
la abanderada de la iglesia, se acercó a una de las mujeres trans para
hablar con ella, afirmando que no conocía su historia.'Lamento que estés
en la calle', le dijo. Era un bonito ejemplo de la función social que
puede tener el cine", relató.
"De alguna manera, gracias a esta
experiencia, gente que convivía en un mismo barrio pero que nunca se
comunicaron, no tuvieron más remedio que escuchar y ponerse en la piel
del otro", añadió.
"El Bella Vista" ya ha pasado por una treintena
de certámenes internacionales de cine y recibió diversos galardones,
entre ellos el Premio del Público que otorga el Festival de Cine de
Valdivia (Chile) y menciones especiales en Mar del Plata (Argentina),
Zurich y La Habana.
Katie Hill nació varón, pero desde muy chico notó que no lo era. Arin Andrews era una niña cuando decidió que quería dejar de serlo. Se conocieron transexuales y se enamoraron
Ambos se sometieron a terapias hormonales y Katie se sometió a una cirugía de resignación de género al cumplir 18 años. Arin todavía no puede, porque tiene 16.
Hasta los 15 años, ella, hija de un Coronel del cuerpo de Marines de Estados Unidos, se llamaba Luke. Él se llamaba Emerald, y como niña ganó concursos de baile y belleza.
“Ambos somos talla cinco, así que intercambiamos la ropa vieja que nuestras madres nos compraban y nosotros odiábamos”, asegura Katie.
DE NIÑOS
AHORA
"Nos vemos tan convincentes como chico y chica que nadie se da cuenta. En secreto nos sentimos demasiado bien, porque es como siempre quisimos que nos vieran”, agrega.
“Desde los tres años, en el fondo sabía que quería ser una niña. Solo quería jugar con muñecas, odiaba mi cuerpo de niño y nunca me sentí bien en él”, relata sobre su infancia.
Arin parece haber tardado un poco más en darse cuenta. Fue a los cinco años,
al empezar la escuela. “No me interesaban las cosas de niñas -dice-,
pero tenía miedo de lo que los otros pudieran decir si se enteraban de
que quería ser varón”.
“Mi mamá quería que practicara danza, pero mi sueño erahacer motocross con mi papá. Cuando las dos actividades empezaron a superponerse mis padres se peleaban, pero finalmente mi madre cedió. Hoy está orgullosa de su única hija”, explica.
Está juntando el dinero para quitarse los senos. Mientras tanto, utiliza una suerte de faja para ocultarlos.
Actualmente la pareja da charlas en distintos foros para difundir el fenómeno de la transexualidad como una respuesta a la crisis de identidad de personas que no se sienten a gusto con su género.