lunes, 13 de diciembre de 2010

Mujer transgénero asesinada en Houston los medios la tratan morbosamente y la califican como hombre

El cuerpo semidesnudo de una mujer transgénero de 51 años de edad fue encontrado la semana pasada en un terreno baldío en el área de Montrose en Houston. Pero los informes de la muerte de Myra Ical, foto, han sido en el mejor de los casos morbosos, cuando los medios de comunicación se refieren a Ical como un hombre y dicen que el área donde se encontró su cuerpo era conocido por la policía por ser frecuentado por prostitutas y consumidores de drogas.

Traducido de Advocte por Rava para el Diario Digital Transexual- El Houston Chronicle informó que Rubén Darío Ical "también conocido por el nombre de Myra Ical Chanel", "tenía numerosas contusiones y heridas de defensa, como si él hubiera luchado en contra de su atacante."

La policía insistió en que la zona es un "lugar muy conocido frecuentado por personas sin hogar y prostitutas y consumidores de drogas."

El presidente de la Campaña de Derechos Humanos y del Orgullo en Houston, Meghan Stabler, presentó una dura carta en nombre de las organizaciones LGBT a los medios que cubrieron el asesinato de Ical, instando a los periodistas que "hagan uso de una información equitativa, exacta e inclusiva" al cubrir temas LGBT.

Se lee la carta: "El lunes 18 de enero ocurrió el brutal asesinato de Myra Ical en Houston. Ella era una mujer transgénero, pero los medios de comunicación siguen utilizando pronombres masculinos al referirse a ella y junto con las declaraciones subrayan que fue encontrada en una zona conocida por las drogas y la prostitución. Este tipo de periodismo perezoso e irresponsable muestra la cantidad de ignorancia sobre cuestiones transgénero que está muy extendida entre los reporteros a pesar de la existencia de recursos para ayudarles a informar con precisión. "

La carta a continuación adjuntó los enlaces a la Guía de Referencia para los Medios preparada por la Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación.

Una vigilia con velas en memoria de Ical se llevará a cabo en el solar donde se encontró su cuerpo

sábado, 11 de diciembre de 2010

Hija de Raúl Castro defiende que la transexualidad no es un transtorno mental

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La sexóloga cubana Mariela Castro, hija del presidente cubano Raúl Castro, afirmó hoy en Tokio que la transexualidad "no es un trastorno mental" y defendió el derecho de los transexuales a someterse a intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo.

Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) de Cuba, dijo en unas jornadas en el Instituto Cervantes de Tokio que la división de género entre masculino y femenino es "una representación históricamente muy peligrosa, porque quita derechos, genera estigma y discriminación".

En su conferencia "Respeto a la diversidad sexual en Cuba", Castro indicó que leyes y políticas nacionales deben solucionar el problema de discriminación que viven los transexuales, quienes padecen "un notable deterioro sexual, social y laboral" que afecta a su calidad de vida y a la de sus familiares.

La directora del Cenesex, creado en 1989, afirmó que la transexualidad "no es un transtorno mental" y defendió el derecho de los transexuales a someterse a intervenciones de "adecuación genital" para poder ajustar "el cuerpo a su identidad de género".

Pero precisó que no todos los transexuales desean estas operaciones, mientras que otros simplemente no están en condiciones de someterse a ellas debido a problemas de salud que podrían poner en riesgo sus vidas.

Ante un auditorio lleno de japoneses e hispanohablantes, Castro también defendió el derecho de los transexuales para que puedan realizar el cambio legal de género en sus documentos de identidad y la legitimación de las familias compuestas por parejas de un mismo sexo.

La sexóloga destacó que en América Latina se ha avanzado en materia de legislación al mencionar los casos de México Distrito Federal y Argentina, pero aún falta mucho por avanzar en el ámbito cultural.

La directora del Cenesex acusó a la Iglesia Católica y a los grupos de extrema derecha de frenar el avance a favor del respeto de los derechos de los grupos minoritarios y el derecho de la mujer al aborto.



Mi cuerpo es una zona de guerra y no me voy a retirar


The Sydney Morning Herald, Maris Beck, 09/12/2010 (Traducción al castellano © Agustin Villalpando / Enkidu Magazine):

Un oficial masculino del ejército, quien vive como mujer con su esposa y dos hijos, ha sido enfrascado en una batalla para conservar su empleo -como una oficial femenina del ejército.
El Comandante Matthew -ahora Bridget- Clinch, de 31 años de edad, planea tener una operación de cambio de sexo el año que entra después de haber vivido como una mujer por 12 meses.


El veterano de batallas en East Timor con el ejército ya ha forzado a que fuese abolida la política castrense de dar de baja al personal "que se somete o considere someterse a la reasignación de género" [''undergoing or contemplating gender reassignment''].

El oficial de infantería y graduado de Duntroon, quien conoció a su esposa en el Royal Military College ahora está determinado a mantener su trabajo después de que haya cambiado de sexo, a femenino, el año próximo.

El Comandante Clinch y Tammy, quienes viven en Queensland con sus hijas, de 5 y 16 meses, tendrán que divorciarse antes de la operación porque es ilegal que las parejas casadas sean del mismo sexo.

Cuando el Comandante Clinch, quien ha estado en tratamiento hormonal a fin de estar list@ para recibir la feminidad [womanhood], dijo a oficiales superiores sobre su plan de cambio de sexo, a lo que ellos respondieron que no había lugar para él en el ejército.

"Me encuentro en uniforme, con el cabello corto, sólo pensando, '¿Qué diablos? Esto no debería ser algo tan importante,' dijo el Comandante Clinch. "Estamos en el 2010, esto es Australia. Nosotros no hacemos esto a nuestra gente -o no deberíamos-. No es equitativo. No es justo."

Mientras era adolescente, unirme al ejército era uno de sus sueños -el otro era ser una niña-.

A los 30 años, él finalmente decidió que ya no iba a ignorarlo.

El ejército dijo al Comandante Clinch que él podía re-solicitar su empleo cuando hubiese una "F" [Female - Femenino, N/Enkidu] en su certificado de nacimiento pero que no había garantía.

La política del Ejército de Australia era: "Consistente con la política médica y de reclutamiento de la ADF (Australian Defence Force-Fuerza de Defensa Australiana) en vigor, una persona que se somete a o contempla someterse a la reasignación de género no puede ser considerada adecuada para el servicio en la ADF por la necesitad de un tratamiento en curso y/o la presencia de un desorden psiquiátrico."

Un año más tarde, el Comandante Clinch aún se encuentra en el ejército y la política relacionada con lo trans se ha ido. Algunos de sus recuerdos primeros es el de apagar las velas de cumpleaños y desear que él fuese una niña. "Yo no quería ser una persona diferente. Sólo quería ser -unicamente una niña."

Los años de adolescencia de la Comandante Clinch en la preparatoria Melbourne High School, fueron incómodos: "No quería el cuerpo que tenía. Quería el cuerpo de una nia. Esa era justo la forma en que siempre había sido. Pero la sociedad y los padres así como todo tipo de influencias te dicen que estas loco - no puedes estar pensando de esa manera. No puedes tener acciones sobre esos pensamientos. No puedes solucionar eso que te está comiendo."

El se unió a la reserva justo al terminar la escuela y al ejército dos años después, undiéndose a sí mismo en la infantería sólo-de-hombres, levantando pesas en el gimnasio y siendo el padre de dos hijas con Tammy. "Pero tu cabeza y tu corazón son de la forma en que son y no puedes escapar de tí mismo."

El legado del pasado aún se encuentra ahí, en los bíceps a reventar y en la estructura de 90 kilogramos, pero el tratamiento con hormonas ha surtido efecto y ahora existen pechos donde alguna vez hubieron pectorales. Cuando la Comandante Clinch le dijo a su esposa con quien había estado casado ocho años que él necesitaba vivir como una mujer, Tammy dijo "La Tierra dejó de girar".

Después del shock, vino la tristeza. Ella estuvo de duelo por su esposo y el cuerpo que perdería. Pero ella "se dio cuenta que la persona que yo amo y con quien construí mi vida aún está aquí. Todas las cosas buenas que yo amé aún están aquí. Sólo tengo que ajustarme a lo que está en el exterior en este momento."

La Comandante Clinch tiene el apoyo de la vocera Sally Goldner, de Transgender Victoria, quien asegura que su éxito al retar la política y al haberla abolido ayudará a otras personas.

Goldner dijo que la política prácticamente, si bien no explícitamente, daba a Defensa el derecho de despedir empleados que se sometan a tratamientos de cambio de sexo.

Después de que se le dijo, en diciembre pasado, que no podría vestir como una mujer en el trabajo, la Comandante Clinch tomó licencia para iniciar la transición.

Su aviso de baja [termination notice] fue firmada en febrero, meses después de que Defensa se uniese al programa de empleadores Orgullo en la Diversidad [Pride in Diversity employer program], mismo que un noticiero de Defensa afirma que tiene el objetivo de "hacer del lugar de trabajo más responsable con las necesidades de las personas gays, lesbianas, bisexuales y transgénero".

Después de interponer una queja ante la Comisión de Derechos Humanos, en marzo, que aún está en proceso de audiencia y de apelar en contra de su despido por medio de los propios canales de la Defensa, su baja fue suspendida en mayo.

Defensa también canceló su política [discriminadora de lo] transgénero en junio y retiró el cese de la Comandante Clinch un mes después