lunes, 9 de noviembre de 2009

Reflexiones a partir de la mesa “Cuerpos Trans como actores políticos: en los límites de la legalidad y la disidencia”


Enmarcada en la semana de la Disidencia Sexual celebrada a fines de abril y comienzos de mayo, la mesa “Cuerpos Trans como actores políticos: en los límites de la legalidad y la disidencia” se realizó con éxito en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. A pesar de que es la misma ciencia médica, la que muchas veces no sabe cómo responder ante el cuerpo trans, sí lo supieron hacer los asistentes y panelistas. Empoderándose de un espacio dedicado a la ciencia heteronormativa, la actividad contó con la exposición de Tatiana Sepúlveda, presidenta la agrupación Transgéneras por el Cambio de Talca; y de Lucas Berredo y Alejandro Bravo, ambos miembrxs del Grupo de Apoyo a Hombres Transexuales, GAHT. A continuación, una adaptación de la ponencia a partir de cuatro ejes trans y transversales:

1. Sobre lo trans y la normalidad

Lukas Berredo: Hemos creado una teoría sobre la inexistencia de la normalidad. Alguien ya debe haberla formulado antes, pero es la ideología que utilizamos para abrir nuestras mentes y entender las distintas existencias. Los humanos pueden ser comparados con los colores, o sea existen millares, pero al final son todos colores. Pasa lo mismo con los seres humanos, algo básico que creo que todos entendemos. Esta idea se basa en suponer que la normalidad sería equivalente a una línea que limita el conjunto de todo lo que estamos acostumbrados. Lo que está dentro de esa línea es nuestro entorno de normalidad. En cambio, todo lo que está afuera es lo ajeno y anormal. Si todos estuviéramos juntos en ese mismo, círculo estaría bien. El problema es que el conjunto de mi normal, no es necesariamente el de ustedes. El conjunto de lo que es normal para mí puede hasta tener una intersección con el de otros, o sea, que un poco de mi normal sea normal para ustedes, pero es poco probable que nuestros conjuntos estén 100% en unión. Si ponemos varios conjuntos, lo que representarían la normalidad de cada persona, lo que para mí es normal, lo va a ser para alguien también en el mundo. Entonces pienso que muchas personas pueden compartir ese pensamiento de que la normalidad, al fin y al cabo, no existe o bien es sólo una ilusión. Para el GAHT, la palabra transgénero engloba todo lo que transgrede las normas de género, entendiendo que éste es un tema cultural. Cada lugar tiene su concepción del femenino y masculino y el transgénero es justamente la persona, hombre o mujer, que se diferencia de las normas culturales del género adjudicado en su nacimiento.

Tatiana Sepúlveda: Nosotras también somos heteros y ponemos en el tapete lo trans como forma de vida, es decir, cómo yo quiero vivir mi vida, cómo quiero vivir sin perjudicar al otro. Seguro nadie imagina lo que hay detrás de una persona con nuestra condición sexual, y más que condición es la forma de vida de una persona que sólo necesita ser respetada, aceptada y querida. Aunque las transgénero no engendramos hijos, sí gestamos una historia nueva, que es la historia del feminismo. No se nace trans y no se nace mujer, ambas se construyen. Otro factor importante es el reconocimiento de la mirada trans dentro del feminismo. Nadie dijo tampoco que había que ser mujer para tener una mirada feminista, porque un hombre también puede ser feminista.

2. Sobre la discriminación

Alejandro Bravo : He sabido de casos de discriminación donde un medico se negó a revisar a un paciente transexual, porque el joven no quería sacarse la polera, ya que no había terminado su proceso de mastectomía y le daba un poco de vergüenza. En ese momento, el doctor con cero consideración, le dijo “vístete, no voy a perder el tiempo contigo“. Otro caso que supe fue un psicólogo que, en vez de entender y orientar en el proceso, trató de convencer al paciente que podía salir de la transexualidad y ser mina. Algo así como “veamos la forma para que puedas volver a sentirte mujer”. O lo típico cuando lo llaman por nombre de mujer, las vergüenzas que se sienten en público.

Tatiana: Si no viviera en una cultura como ésta, quizás no tendría que estar fuera del sistema, pero, ¿quién me dejó afuera por ser transgénera? Fueron los medios los que me dejaron afuera, porque no tenían una cultura frente al tema y no la tienen todavía, discriminan porque uno es trans. Y si yo discrimino a la otra porque tiene el pelo rojo, y si la discrimino porque usa lentes, entonces ¿en qué mundo estamos? Cuando nosotras estamos en la calle, la gente dice “mira ahí están los maricones, los transgéneros” o como quieran decirnos. Pero ningún papá le dice a su hijo: “mueren por los neonazis, por las enfermedades de transmisión sexual. Es cierto, robamos y delinquimos porque no nos queda otra. Somos personas que no cuentan con una política pública de parte de un Estado, y a quienes les niegan la oportunidad de trabajar, de incorporarse a los planes de emergencia que tienen para la gente vulnerable. Nosotras tenemos las capacidades para estudiar y trabajar, sin embargo, nadie nos incorpora. No hay una voluntad del Estado o de las universidades, ni tampoco interés político o voluntad para legislar sobre el tema.

¿Seguirá nuestro exterminio indirecto o acabarán por matarnos de una vez? Si es así, que lo hagan de una vez para poder terminar con nuestros dolores y nuestros sufrimientos.. Acuérdense que nosotras también venimos de un papá y una mamá, tenemos familias, hermanos. Incluso, a veces, nuestras propias familias nos discriminan, porque la normativa del mundo hetero es tener un hijo normal. ¿Qué pasa cuando te sale un hijo minusválido, tuerto, o con cualquier dificultad? Por suerte, lo de nosotras no es una dificultad, es una opción de vida. Pero, el patriarcado y el fundamentalismo que ha existido en este país desde siempre, nos deja en un estado totalmente ajeno a algún tipo de oportunidad. Eso es lo que nos lleva a prostituirnos, a delinquir y hacer muchas cosas más.

3. Demandas


Tatiana: Luchamos por revertir esta situación de vulnerabilidad por la que hoy estamos pasando. Porque estamos frente a un Estado proxeneta, que promueve la prostitución. Si ve que estoy vulnerable, en vez de entregarme preservativos y un carnet sanitario para que me controlen, no me da educación y cultura. Por tanto, nuestros propósitos y metas son: la integración de este colectivo a la sociedad, la no discriminación y la reinserción social tal como somos, porque podemos estar en la sociedad, pero no somos reconocidas y solamente nos toman en cuenta cuando hay que ir a las urnas.

Lucas: Hicimos encuestas y pudimos determinar algunos factores de necesidades de la mayoría de los hombres trans en Chile. En lo relativo a la salud, se aboga por un plan de salud integral, o sea, que costee las cirugías, si es que la persona quiere operarse. El Estado debiese asumir los costos porque, aunque no conlleva un riesgo vital, un 95 por ciento de los chicos tuvieron depresión y más de un 45 por ciento intentó suicidarse. La salud pasa también por una integridad mental.

Además, dentro de este plan de salud debiese existir también reconocimiento a la identidad sexual y de género, o sea, en el carnet debiese aparecer el nombre que la persona ha elegido para sí. Sobre las listas de espera para cirugías, es imprescindible que sean diferenciadas, porque a los hombres transexuales los ponen en la misma lista con las mujeres que tienen cáncer de mama. Entonces, cada vez que llega una de estas mujeres, los trans retroceden en la lista. En Chile, no son más de 300 hombres trans entonces en un año se operarían todos.

En lo relativo al derecho, exigimos modificaciones administrativas, ya que actualmente tenemos que pasar un año y medio en los tribunales civiles para que acepten que necesitamos urgentemente cambiar el nombre y el sexo. La ley dice que no puede ser incompatible el nombre con el sexo, así que tienes que acudir al servicio médico legal frente a una comisión que saca fotos de tus partes íntimas, humillándote innecesariamente. Todo este trámite puede demorar un año y medio, en el cual la persona no tiene pega, porque está con un Rut incompatible con su apariencia. Otra demanda es que la temática transexual sea incluida en la enseñanza básica y media. Sabemos que esto va a ser una de las mayores dificultades, pero conocemos casos, por ejemplo, de compañeros que tienen hijos adoptivos (hijos de sus parejas) y los niños de 7 años ya entienden la transexualidad y podrían haber venido a esta ponencia a hablar de ella, sin ningún prejuicio. Los niños nacen sin ningún prejuicio, son los adultos los que vienen y meten gusanos en su cabeza. Entonces, si desde el comienzo son bien enseñados, la sociedad a futuro va a cambiar, porque ese niño va a ser padre y va tener otra mentalidad.

4. Organizándose


Alejandro: Lukas y yo éramos de otra agrupación de hombres transexuales, fuera de Santiago. Ahí nos conocimos y coincidimos en que no estábamos muy de acuerdo con la línea de trabajo que estaba teniendo esta agrupación, así que decidimos desvincularnos. Entonces empezamos a trabajar según nuestros principios e ideología. Éramos 7: 4 hombres trans y 3 parejas, nuestras señoras. Ahora somos unos 15, en total. Partimos con un sitio informativo y luego conseguimos la personalidad jurídica. Los hombres trans por la página empezaron a pedir ayuda, entonces comenzamos a transparentar la información. La idea nuestra es abrir más puertas, porque para el Lukas y para mí sería súper fácil luchar por nosotros no más, pero hay muchos que necesitan ayuda para lograr la mastectomía, histerectomía, necesitan orientación, amistad y poder relacionarse entre pares.

Los objetivos de nuestra organización son básicamente el apoyo al hombre trans en su proceso, sea cual sea, porque creemos que la persona debe buscar sentirse completa y no necesariamente en lo que la sociedad cree que es completo para él /ella. No buscamos incorporar socios y salir gritando al mundo que tenemos miles de integrantes. La cantidad no nos importa tanto como la calidad. Queremos constituir un espacio de reflexión y discusión en torno a la transexualidad, construir redes de apoyo y elaborar proyectos en pro de ésta.

Tatiana: Nuestra organización busca a partir de este trabajo sistemático, insertarse con el derecho a formar parte de una sociedad civil tolerante y que respete nuestros derechos. También trabajamos para promover una sociedad que no tolere ningún tipo de discriminación, ya que en nuestro país no existe cultura respecto a la diversidad sexual. En Transgéneras por el Cambio, de Talca, hay gente minusválida y adultos mayores. ¿Han visto una abuelita transgénero de 75 años? En Talca existen y viven allá tranquilas, porque no las golpean, no las agreden. Viven en las casas y se les mantiene haciéndoles aseo, porque ellas no pueden salir a prostituirse.

Distintas organizaciones de derechos humanos trabajan para que esta población sea reconocida e incorporada en todos los ámbitos de la sociedad, pero todavía esto no es una meta lograda y queda mucho trabajo por hacer. No obstante, ya estamos logrando que este tema sea considerado un tema de educación, ya que de aquí salen los profesionales del futuro y si de aquí no tienen una mentalidad amplia respecto al sexo, mejor que no salgan a ser sicólogos ni ninguna cosa afuera, que se devuelvan a sus casas. Porque si van a salir a discriminar y no van a dejar entrar el día de mañana a una transgénero a un aula para ingresar a la universidad, va a seguir la prostitución en la vía publica y la falta de oportunidades para las personas como yo.

A pesar de todo, mi intención no es victimizarnos ni victimizar a la organización - Quiero que vean que soy capaz de exponer en un foro, estudiar y trabajar como cualquier persona normal. Vine a decir que esta peluca no importa, porque yo me suelto mi pelo y sigo siendo igual la Tatiana Sepúlveda.

(Tomado de www.disidencia.com)



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